Menos es más: por qué conviene observar y no operar

Una nena tenía un diente extra. Al sacarlo, en el incisivo de al lado se desprendió un pedacito de la capa externa de la raíz (se llama cemento). En la…

Una nena tenía un diente extra. Al sacarlo, en el incisivo de al lado se desprendió un pedacito de la capa externa de la raíz (se llama cemento). En la radiografía se veía como una línea rara, que podía confundirse con fractura o infección. Pero el diente no dolía, seguía vivo y la encía estaba bien.

Los dentistas eligieron controlar y no intervenir: revisiones periódicas y radiografías desde distintos ángulos. Con el tiempo, todo siguió estable.
Qué aprender del caso: si tras un golpe o una cirugía ves algo extraño en la radiografía pero no hay dolor ni infección, a veces lo mejor es observar con controles, antes de hacer tratamientos invasivos. Pedí que confirmen con pruebas simples (sensibilidad, vitalidad) y una segunda radiografía con otro ángulo. Si aparecen dolor, movilidad, pus o inflamación, ahí sí se trata.

Referencia (divulgación y fair use):
Puranik C., Katebzadeh S., Reyes-Nguyen P., Flaitz C. (2025). A decade-long follow-up of supernumerary tooth leading up to cemental tear: A pediatric case report. International Journal of Paediatric Dentistry. https://doi.org/10.1111/ipd.70037